La materia demanda un diálogo para revelar sus cualidades y sus misterios frente al individuo que la aborda. El proceso alquímico se da cuando el vaso, no sólo cambia su signo, sino se transforma en vivencia; experiencia que rompe la fragilidad del vaso sin destruirlo.
El performance es una tarea de transformación existencial, independiente de los discursos, muchas veces autoritarios, de los curadores y críticos de arte. A muchos de ellos no les interesó ni les interesa, actualmente, lidiar con artistas pensantes y autónomos, que sustentan en su práctica otros valores como el de la autogestión y el discurso artístico desde sus propias intenciones. Sin embargo, los caminos periféricos del arte internacional empiezan a ampliarse en redes de encuentros de artistas creados por artistas. Es ahí donde hemos encontrado varios de nosotros un apoyo de resistencia a las actitudes de poder de siempre. No podemos seguir argumentando nuestra sumisión a cualquier realidad. Si se nos imponen condiciones extremas, nuestra libertad, siempre en movimiento hacia una conciencia de lo humano y de ser con los otros seres humanos, dependerá sólo y únicamente de nuestra experiencia, valores, conocimiento, decisión y resistencia.
-E.S-